Los familiares de las personas con discapacidad suelen enfrentarse a una serie de preocupaciones específicas respecto al futuro de estos seres queridos. Desean que puedan desarrollar su propio proyecto personal, que no se vean excluidas. Y a las preocupaciones más relacionadas con el ámbito persona o profesional, se suelen sumar las que tienen que ver con lo económico.

Las personas a las que les quedan pocos años para alcanzar la edad legal de jubilación, suelen tener dudas sobre si habrán ahorrado lo suficiente, sobre si deben seguir aportando a su plan de pensiones o sobre cómo deberían plantearse el rescate de los mismos.

La planificación financiera para la jubilación es un ejercicio importante, como hemos visto en anteriores artículos. El dinero que acumulemos durante nuestra etapa laboral nos servirá para mantener el nivel de vida durante un periodo que se prolongará más de dos décadas, seguramente. Vamos a ver qué cuestiones debe plantearse una persona de mediana edad sobre este ejercicio de planificación.

Aunque han aumentado los españoles que se definen como moderados a la hora de seleccionar productos financieros, la mayoría mantiene un perfil conservador -especialmente entre las mujeres-, a pesar de que ha crecido el número de personas que ahorran pensando en el largo plazo y la jubilación.

La jubilación será, para la mayoría, un periodo que se prolongará más de dos décadas. Teniendo en cuenta que cabe esperar por el efecto de la longevidad y por la estructura del mercado laboral, así como por el efecto de las últimas reformas del sistema de pensiones, que la pensión pública de jubilación se reduzca, prepararnos -no solo financieramente, por supuesto- nos ayudará a disfrutar de esa etapa vital.

El ahorro e inversión para acumular un capital para la jubilación es una decisión financiera de gran importancia a la que, sin embargo, no siempre dedicamos el suficiente tiempo

Los vehículos de ahorro que ofrecen un beneficio fiscal para el inversor en el momento de la aportación son los planes de pensiones y los planes de previsión asegurados (PPA). Ambos tienen un límite financiero anual a la cantidad que se puede invertir a través de ellos.

Montar un negocio como salida al paro ha sido una de las opciones por la que han optado muchas personas que se quedaron en paro en los últimos años, aprovechando la posibilidad de capitalizar la prestación por desempleo para emprender.

Una de las preocupaciones cuando tenemos un familiar con discapacidad a nuestro cargo es cómo podemos asegurar su futuro, cuando no les podamos mantener o ayudar. Entre otras opciones, podemos recurrir al patrimonio protegido,como explicamos en este artículo.

Hoy vamos a centrarnos explicar qué productos de ahorro para la jubilación tenemos a nuestra disposición. Conocer las opciones es el primer paso para elegir el vehículo que mejor se adapte a nuestras necesidades.


Blog realizado por los miembros del equipo de desarrollo de Negocio de Abante Asesores para CincoDías.com. Los expertos de Abante compartirán sus ideas y recomendaciones sobre la gestión del patrimonio personal y la planificación financiera buscando un lugar de encuentro entre asesores e inversores.